Notas de amor en las óperas de Verdi

(Juan Carlos Tavares Chezzi) Giuseppe Fortunino Francesco Verdi el compositor italiano de ópera nacido el 10 de octubre de 1813 en Le Roncole un pueblo cerca de Busetto en Italia, para el momento de su nacimiento bajo dominación francesa y posteriormente austríaca, quien estuvo siempre apegado en su obra al nacionalismo y los ideales de liberación del pueblo Italiano, un hombre de carácter fuerte por lo que inclusive llegaron  a llamarlo el oso. 

 

Su tercera ópera y una de las más reconocidas del Maestro, la opera Nabucco es una de las tantas muestras de esto anteriormente descrito .

 

Dicha opera estrenada en el  Teatro alla Scala de Milán el 9 de marzo de 1842, y como parte de ella sobresale específicamente un coro el Va, pensiero, sull’ali dorate el coro de los esclavos el cual fué adoptado por los italianos como himno de nacionalismo y liberación.

 

Pero ¿alguna vez nos hemos dado la oportunidad de escuchar las poesías en sus óperas  que aunque no fueron escritas por Verdi? El maestro  logró magistralmente escribirles música que lograra transmitir en cuerpo y alma lo escrito por el libretista, le dio música a la poesía y de esta manera hizo que al escucharlas se ablandaran los corazones mas duros.

La Traviata

Por empezar nombrando una pieza  del maestro, de la opera La Traviata , la opera de Verdi mas representada en el mundo, estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia el  6 de marzo de 1853, con libreto de Francesco Maria Piave,  el aria  Un dì, felice, etérea.

 

“Un día, feliz, etérea,
me deslumbraste al verte,
y desde aquel dia,
Vivo de este amor desconocido.
De ese amor que es el
latido de  todo el universo, del universo entero,
Misterioso, misterioso y excelso,
martirio, martirio y delicia
martirio  y delicia, delicia en el corazón”

Aida

Aida la majestuosa ópera del maestro estrenada en el Teatro de la Ópera del Cairo, 24 de diciembre de 1871 con libreto de Antonio Ghislanzoni.  El ária Celeste Aida:

 

“Celeste Aida, forma divina,

Mistica corona de luz y flores,

De mi pensamiento eres la reina ,

De mi vida eres el esplendor.

Tu hermoso cielo quisiera devolverte,

Las suaves brizas del suelo patrio,

Una corona real ponerte en tu cabeza,

Erigirte un trono cercano al sol.”

Rigoletto

Otra muy buena representación de éstas notas,  la ópera Rigoletto estrenada Teatro La Fenice de Venecia, 11 de marzo de 1851 con libreto de  Francesco María Piave el ária bella figlia del amore:

“Bella hija del amor

Esclavo soy de tus encantos

Con una sola palabra tuya  tu puedes mis penas consolar

Acércate y escucha el frecuente palpitar de mi corazón,

Con una sola palabra tuya  tu puedes mis penas consolar”.

 

Queda abierto el compromiso de los lectores y también de mi persona no solo escuchar y amar las majestuosas notas musicales de Verdi, sino también leer las poesías escritas por los libretistas que tuvieron la dicha de trabajar con un Maestro de la talla del gran Giuseppe Verdi.